Blogs de Shopify

Cherry Pink y cómo adaptó su ecommerce a causa del coronavirus

Cherry Pink - Claudia Magdaleno


A los 19 años de edad, Claudia Magdaleno decidió que emprendería su propio negocio. Su proyecto nació como una página personal de Facebook que vendía ropa. Con pericia y buen tino llegó a alcanzar los 900 mil seguidores en esta popular red social y entonces decidió dar el salto a una plataforma que le pudiera asegurar su futuro: Shopify. Claudia es la fundadora y directora de Cherry Pink, una de las tiendas de moda y ropa casual más populares en México. A lo largo de su vida personal y profesional, Claudia se ha enfrentado a miles de desafíos, el Covid 19 ha sido uno de ellos. En este episodio de Masters del ecommerce, queremos compartir con ustedes cómo Cherry Pink supo adaptarse a la situación extrema que ha generado pandemia del coronavirus y cómo transformó dificultades en oportunidades. ¡Acompáñanos! 

¡No te pierdas el siguiente episodio! Suscríbete a Masters del ecommerce de Shopify.

Se cierra una puerta, se abre una ventana

Claudia Magdaleno nos narra en detalle cómo la cuarentena impactó su negocio; su relato hace eco entre los millones de relatos similares a escala mundial: los negocios se han visto forzados a operar en condiciones de completo aislamiento y esto ha afectado, indudablemente, sus dinámicas de operaciones normales. 

En el caso de Cherry Pink, Claudia cuenta cómo las ventas se llegaron a paralizar casi por completo y las profundas consecuencias que esto tendría para su equipo de trabajo: sin ventas, Cherry Pink se vería eventualmente forzada a cerrar y despedir a su plantilla. La realización de la gravedad de esta situación, empujó a Claudia a buscar un camino diferente, a reinventarse. 

Este proceso de reinvención tenía para Claudia una serie de reglas: necesitaba mantener a su equipo de trabajo (evitar los despidos) y necesitaba acercarse a una facturación mínima que le permitiera mantener la empresa. Claudia asumió desde el principio, que vendrían pérdidas en las ganancias. 

“Obviamente las ventas de bikinis en cuarentena te podrás imaginar que bajaron bastante. Nos pegó justo en una de las mejores temporadas” relata Claudia mientras puntualiza que también los envíos de sus proveedores se vieron considerablemente mermados. 

Cherry Pink tapabocas
En medio de este caos, Claudia tenía como preocupación principal, generar ingresos suficientes para poder mantener su plantilla: para no tener que despedir a ninguno de sus trabajadores. 

“Como te comentaba, todo empezó a principios de marzo en México. Yo empecé a pensar en cómo quedarme con mi equipo, yo amo a mi equipo y a las personas que me ayudan. Lo primero que se me ocurrió fue hacer una promoción que, desde ahorita te digo, no funcionó: “compra un bikini hoy y durante los siguientes seis meses vas a recibir precio al por mayor”. Eso no funcionó. La gente tiene que entender que esto es prueba y error. Entonces un día hablando con mi costurera de toda la vida, me comentó que ya no sacaba ni para vivir. Entonces se me ocurrió hacer algo: vamos a hacer cubrebocas de tela que sean bonitos” explica Claudia rememorando la promoción fallida y la idea genial que nació de este primer experimento. 


¿ Tienes una idea de negocio?

Comienza a usar Shopify gratis por 14 días, sin necesidad de ingresar los datos de tu tarjeta de crédito


Cambios que serán estructurales 

La idea de producir cubrebocas de tela sí funcionó. Claudia cambió entonces su dinámica de ventas y se enfocó en este producto. Un cambio que Claudia considera que será estructural, no temporal. 

“Hoy por hoy estamos teniendo un día semi normal. Estamos teniendo una actividad semi-normal para una tienda en línea. Mi idea es que este proyecto continué una vez superada la crisis” expone con alegría. 

“Esto es mi parte favorita de esta historia, cuando empecé a darles trabajo a esas señoras costureras, que tengo que decirles... una es la costurera de toda la vida que vive en mí misma comunidad... cuando fuí a conversar con ella me dijo “me siento realizada” - en referencia a que podía volver a trabajar - “no me puedo imaginar lo bien que te debes sentir tu que tienes todos los estudios” y cuando me dijo eso pensé “esto no puede acabar aquí” yo tengo que buscar la manera de poder seguir dándoles trabajo cuando esto acabe. No puede ser que se acabe el Covid y les diga “ya no hacen falta cubrebocas, ya no hay trabajo”. Entonces decidí cambiar la bolsa de plástico con la que entregamos las prendas, por bolsas de tela impermeables, bonitas y con diseños, para que luego de usar el bikini puedas meterlo ahí y ponerlo en la gaveta, o en la maleta. Y así después del Covid seguiremos con las bolsas de tela” explica Claudia.

Una nueva línea de negocio que no será, a juicio de Claudia, el único cambio estructural que se derivará del Covid 19. Para esta exitosa emprendedora mexicana, la reciente crisis global de seguro consolida el ecommerce como mecanismo normal de comercio. 

Cherry Pink cubrebocas

“Incluso antes del coronavirus las estadísticas ya mostraban que todo iba a lo digital. Hoy por hoy, el cambio ha sido tan fuerte, que hasta las compras del mercado hemos tenido que hacerlas online, algo que no se solía hacer. Entonces, estoy segurísima que esto va a ser un motor increíblemente poderoso para que los números del mundo digital se disparen en todo el mundo” afirma Claudia

Las claves de la resiliencia 

Ese impulso de los cubrebocas le permitió a Cherry Pink mantener el flujo de caja suficiente para seguir operando y para mantener toda su plantilla. Sin embargo, como bien Claudia lo puntualiza en diferentes partes de la entrevista, quizás para Cherry Pink capear la crisis no fué tan complicado como para otros negocios, por varias razones: 

  1. Cherry Pink llegó sano económicamente a la crisis del Covid-19. Había tenido una buena temporada y tenía dinero ahorrado. 
  2. Cherry Pink es un emprendimiento nativo online. Nació como tienda online y entiende, de manera natural, lo que es operar vendiendo por internet. 
  3. Claudia tiene una capacidad de adaptación destacable, derivada de una resiliencia aprendida a fuerza de luchar contra las probabilidades y siempre se ha destacado por buscar nuevas líneas de negocio, por abrir frentes nuevos de monetización, cuando su modelo de emprendimiento peligra. Claudia sabe abrir una ventana, cuando se cierra una puerta.

“El tener un negocio digital te da una capacidad de adaptación rapidísima en comparación con una tienda física. Una persona que tiene una tienda física es como si tuviese que cargar con una pesada maleta para moverse, para cambiar. Tener una tienda física es mucho más complicado para innovar que tener una tienda digital” expone Claudia mientras señala varios ejemplos de adaptación que, aunque exitosos, han sido quizás más complejos por ser negocios eminentemente físicos: un gimnasio en México que ha tenido la astucia de arrendar sus máquinas - pues debido al aislamiento tiene la orden de estar cerrado - y una tienda de venta de chilaquiles que en lugar de vender chilaquiles, ha comenzado a despachar a las casas de los clientes, los ingredientes de este delicioso platillo - ingredientes que suelen ser artesanales y producidos en los pueblos de México - convirtiéndose en una suerte de mercado a domicilio de especialidades culinarias regionales. 

“Es cuestión de sentarnos, tomarnos un respiro y pensar qué más puedo hacer, no solamente durante el Coronavirus, sino después de esto también, qué más cosas puedo hacer” afirma Claudia

Cherry Pink barbijos

Guía gratis: Cómo tomar fotografías de productos por ti mismo

Aprende gratis a tomar fotografías bonitas de productos y con un presupuesto ajustado con nuestra videoguía completa.

A mayor competencia, mayor ingenio

Una de las consecuencias directas del Covid 19 ha sido el auge del ecommerce y la transición acelerada de tiendas tradicionales a plataformas de venta online. En medio de este maremagnum de negocios volviéndose online, es bastante evidente que la competencia por los espacios digitales va a incrementarse exponencialmente. Esto no es ajeno para Claudia que entiende el fenómeno y ya se prepara para afrontarlo.

“Yo empecé hace diez años en esto del ecommerce y es notable como con el paso de los años la competencia aumenta y cada vez es más difícil sobresalir. Pero no imposible. Sin embargo, yo creo que si encuentras algo que te apasiona siempre vas a poder enfocarte y alcanzar sobresalir, hacer algo diferente. La respuesta sería entonces sí, claro que va a existir más competencia, pero sí se puede sobresalir” expone con optimismo y energía. 

Un esfuerzo por sobresalir en el que las redes sociales, y el uso ingenioso y sobre todo humano y responsable de ellas, va a ser un factor clave. 

Las redes sociales se pueden usar para tantas cosas… pero cuando estamos en crisis como esta es el sitio en el que todos estamos. Se pueden usar para pasar el rato, para divertirnos etc, pero también para solidaridad en cadena. Por ejemplo, con el tema de los cubrebocas cuando yo publiqué en mis redes sociales “oye necesito costureras, por favor urge aquí en el municipio donde vivo” y me empezaron a llover mensajes del amigo del amigo que tenía una señora que era costurera y lo estaba pasando mal y necesitaba trabajo. Ese es el poder de las redes sociales hoy en día” apunta Claudia.

Como no podía ser de otra forma, quisimos que Claudia compartiera con los emprendedores online de todas partes del mundo hispanohablante, un consejo para capear esta tempestad: 

“Afortunadamente, cuando esta crisis llegó nosotros teníamos ahorros. El mayor consejo es siempre: ¡ahorra! Ahorra porque no sabes qué podrá pasar en un negocio. Pero también es cierto que hay otra cara de la moneda de gente que uno no sabe qué dificultades o que batalla estaban librando antes del coronavirus, y si yo llego a decirle “oye pues ahorra” ellos me contarán su historia y probablemente yo alguna vez he estado en esa situación. Creo que a todos nos tomó por sorpresa, pero a algunos nos tomó en una posición más cómoda que a otros. Yo les voy a compartir algo muy mío… tengo una pequeña técnica cuando las cosas van mal… hace un año tuve un momento muy difícil en mi empresa y yo lo que hice fue decir: si lo estoy pasando mal, mi negocio no está al cien, pero hacía una lista de unos cinco o seis puntos que tenía que hacer antes de darme permiso de sentirme mal. Y cuando iba en el punto dos de diez y me sentía mal, yo misma me decía, no puedes sentirte mal porque no has hecho el punto tres. Es como vivir un día a la vez. Y lo segundo que podría compartir a todos, es recordar por qué están enamorados de su negocio. Cuando recuerdas porque estás enamorado de un negocio, de una idea, de una persona, sacas fuerzas de dónde sea. Y lo tercero es que siempre piensen en todas las posibilidades a dónde puede ir su negocio. Les aseguro que si indagan, que si se encierran en su mente y en sus ideas, algo nuevo se les va a ocurrir” comparte Claudia con nosotros y con todos los emprendedores online que nos siguen. 


Frank CalviñoAutor: Frank Calviño, escritor y periodista, especializado en el mundo de la comunicación corporativa, marketing online y opinión pública. Realiza asesorías en materia de comunicación a empresas de todo el mundo y a políticos de diversas latitudes.
Editor: Pablo Golán, jefe del blog de Shopify en español y responsable de marketing de contenidos y localización para España y Latinoamérica.

 

 

¿Tienes una idea de negocio?

Comienza a usar Shopify gratis por 14 días, sin necesidad de ingresar los datos de tu tarjeta de crédito.

Mapa de categorias: